sábado, 29 de marzo de 2014

Extractos del diario de un Montañero - Cotiella (2.912 m.)


  Ascensión llevada a cabo el 5 de abril de 2008






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A menudo, es bien cierto eso de que “a la tercera va la vencida”. Tras un par de polémicos y dolorosos aplazamientos (siempre por alto riesgo de aludes) acontecidos en el transcurso de los últimos años, el CULMEN ha conseguido al fin hincarle el diente a esta esquiva montaña de 2.912 metros, y es que la paciencia es una virtud que todo montañero debe llevar bien a mano: esperar el momento adecuado y lanzarse a por la aventura con determinación de vencedor pero, eso sí, siempre contando con unas mínimas garantías de seguridad.

Este “finde” al menos tenemos un buen pronóstico meteorológico y el cambio de hora de la primavera que nos asegura un mayor margen de luz diurna en caso de que la cosa se alargue más de lo previsto.


Viernes 04/04/08.- Como viene siendo habitual, salimos de los Madriles a las horas más dispares: unos hacia las 15:00, otros sobre las 17:00 y los más “pillados” por horarios laborales intempestivos, a eso de las 20:00 h.

Nuestro objetivo inmediato es llegar al albergue de El Run a lo largo de la noche, pernoctar allí y madrugar el sábado para aproximarnos a Barbaruens, desde donde  iniciaremos el ascenso hasta el circo de Armeña, un paraje poco transitado en comparación con el resto de los valles y picos cercanos en esta zona de los Pirineos.

Sábado 05/04/08 /06:00 h. Desayuno. Hacemos recuento y comprobamos con satisfacción que estamos todos, los más tempraneros y los rezagados (que iniciarán la actividad en desventaja con menos horas de sueño). Sin perder tiempo, subimos a los coches y enfilamos la carretera hacia Seira, atravesando el Congosto del Ventamillo, ese desfiladero, cuyas curvas, estrecheces y paredones fueron engendrados entre  la Naturaleza y  el MOPU con el lúdico propósito de ponérselos de corbata a los conductores más timoratos.

Y henos aquí que llegamos a Seira, nos hundimos en un valle hacia la derecha, y tras ocho kilómetros de sinuosa carretera arribamos a un pueblecito encaramado sobre un altozano. Se trata de Barbaruens (curioso nombre ¿no?).       

07:42.- Barbaruens: Preparativos del porteo, es decir,  montaje de “mochilones”, y nos ponemos a andar hacia el Circo de Armeña con el propósito de alcanzar el refugio (1.992 m.)

Como no disponemos de vehículos todo terreno, saldremos desde el mismo centro del pueblo en lugar de empezar a andar en un punto más alto del trazado de la pista forestal que nos ahorraría unos 50 minutos de caminata.

El comienzo es de lo más “heavy” pues, así en frío, tomamos la cuesta arriba caminando sobre una empinada lastra calcárea que parece no acabarse nunca. Poco a poco el reducido núcleo urbano de Barbaruens se va empequeñeciendo conforme ganamos altura.

Al final de la lastra llegamos a la pista que une el valle del Ésera con Plan. La seguimos durante un buen rato y luego la abandonamos enfilando las cumbres que se adivinan sobre la masa de pino y boj,  delatando la ubicación del circo de Armeña.  Estas cumbres alternan contornos agrestes con largas aristas veteadas aún por la nieve caída hace una semana. El cielo, intensamente azul, nos augura, al menos, una primera etapa tranquila, climatológicamente hablando.
8:23.- La caminata transcurre ya por un sendero colgado, a menudo cubierto por amplios lanchones de nieve que, inclinados sobre el barranco, se convierten en trampolines de esquí nórdico por los que nos deslizaríamos para despegar sobre el cortado a pico, volando sin esquís y con unas mochilas enormes a la chepa. El solo paso de la escena por nuestra imaginación hace que nos detengamos y nos calcemos los crampones.


10:10.- El trámite se liquida sin incidentes y continuamos el ascenso bajo la maraña boscosa, hacia el alto collado desde el cual se vislumbra el ibón de Armeña, antesala del circo sobre el cual nos espera la solitaria figura del refugio.

Pasamos a la otra vertiente del collado descendiendo por una pendiente de nieve que fondea en un llano sobre el cual se adivina el ibón de Armeña, alargado y escondido bajo una delgada capa de hielo.
10:49.- Apenas media hora nos ha llevado alcanzar el pequeño y solitario refugio que esperamos nos cobije la próxima noche. Ahora toca ubicarnos dentro del recinto, separar lo indispensable para un ataque a cumbre y salir hacia nuestro objetivo principal: El Cotiella.


11:35.-   Doce llegaron y salen 10.- Álvaro, todavía recuperándose de una lesión de rodilla, y Luz, se quedan en el refugio. Los demás nos internamos al fin en el impresionante circo que cierra hacia el SW con la barrera del macizo cuyo punto más alto pretendemos conquistar.
          

Tras remontar el primer centenar de metros, ya vemos claramente al coloso al que nos enfrentamos. Sin ser un “tresmil” aparenta tener entidad más que sobrada y, como comprobaremos más tarde, más dificultad técnica que cualquiera de las “normales” de los tres gigantes que tenemos más próximos en la zona: Aneto, Posets o Perdiguero.
 
14:00-14:28.- Loma tras loma. Vaguada tras vaguada, vamos acumulando desniveles hasta que nos vemos cercanos a la cara Este del pico y remontamos hacia los corredores que desembocan en el collado que nos sitúa en la arista, a trescientos metros  por debajo de la cumbre.     
    


La vista desde el Collado supera nuestras expectativas. Todo parece haber adquirido unas dimensiones sobrecogedoras. El Cotielleta, pico anexo a la gran cumbre sobre la que tenemos puesto nuestro empeño, se alza cercana ante nuestros ojos, como una aguja de fantásticos contornos y llena de magia y misterio. Una vez más nos encontramos ante una montaña de cuento. 
    
Uno a uno, vamos alcanzando la Colladeta. Ahora toca decidir por dónde atacaremos la cima. Hacia el Norte, la arista desemboca en un collado más alto que enseguida queda abruptamente interrumpido por las estrechas canales que acceden a la cumbre del Cotiella.  Se estudia descender por la vertiente opuesta de la Colladeta y bordear a media ladera el circo que forma la loma  SW del  macizo, pero la empresa se nos antoja larga y penosa. A pesar de que aún disponemos de muchas horas de luz, hay que pensar en el regreso y sobre todo en el descenso de este último tramo.

Se determina seguir la arista. El acceso al collado superior se inicia con una pedrera de cascajo menudo que aconseja despojarnos de los crampones. Tras un centenar de metros llegamos a un nevero que se descuelga del collado superior. Volvemos a calzarnos los crampones y nos reunimos sobre la suave depresión que media entre la arista que parte desde la Colladeta y las canales que conducen a la cima. Allí empiezan las deliberaciones sobre cómo y por dónde atacar la cumbre. Las estrechas canales son empinadas y desembocan en cornisas de nieve bastante pronunciadas. Rodeamos a la izquierda un espolón rocoso y nos vamos internando en una primera canal que parece conducir hacia un punto en que la cornisa es prácticamente inexistente.


Tras esa primera canal, que va derivando hacia la derecha, elegimos otra que enfila directamente hacia lo que suponemos es la loma final hacia la cumbre. La pendiente se acentúa a cada metro que ganamos. Durante los cincuenta últimos, la inclinación se aproxima a los 80 grados pero, felizmente, acaba desembocando en una suave loma libre de cornisas. Los primeros en llegar construyen una seta de nieve en torno a la cual cuelgan una cuerda de randonnée para que los que vienen detrás progresen con algo más de seguridad.           

15:59.- Al fin la Cumbre.- Cuando se alcanza una cima, siempre hay un motivo de exultación y euforia. En el caso del Cotiella, esta reacción se triplica en intensidad, puesto que las reiteradas suspensiones sufridas le han ido acumulando “ganas” a este objetivo. Además, la climatología que acompaña y la asombrosa perspectiva de que disfrutamos sobre la total extensión de los Pirineos, nos motiva todavía más. Abrazos, sonrisas y todo tipo de exclamaciones se dejan escuchar en la atmósfera que envuelve la amplísima cima que tanto trabajo nos ha costado conseguir. 

Luego vienen las fotos, los vídeos y los planes para el regreso. Santi y Yago aprovecharán la seta de nieve para rapelar las canales de acceso. Los ocho restantes descenderemos por el sur para tomar la media ladera de la vertiente SW. regresar  a la Colladeta.
 
La foto de Cumbre. Los 10 en el Cotiella (2.912 m.)

16:45.- Iniciamos un rápido descenso hacia el Sur para alcanzar una llanura que se abre entre la cumbre y una prominencia contigua. La idea es pasar hacia la ladera sur-occidental del Cotiella y, perdiendo un mínimo de altura, cruzar hacia las inmediaciones de la Colladeta. En un principio vemos imposible acortar hacia el acceso deseado a causa de las viseras de nieve que se han formado en las aristas, esta circunstancia nos obliga a  avanzar un poco más hasta un espolón descendente desde el cual, ya sin el obstáculo de las peligrosas cornisas, podemos descender hacia la ladera y rodear el circo de izquierda a derecha.

Encabezados por Pepe Prieto, vamos recorriendo la fuerte pendiente de nieve hasta que largos canchales de piedra menuda se nos alternan al paso. La presencia alternativa de nuevos neveros nos disuade de andar quitándonos los crampones y a menudo caminamos escuchando el rechinar de las puntas de nuestro calzado al pisar los cantos más voluminosos.

17:52.- De regreso en la Colladeta, Santi y Yago ya descienden por la vertiente de Armeña. Han construido una nueva seta de nieve dejando una cuerda para el descenso. Deprisa y corriendo (el viento ya empieza a “cortar”) damos cuenta de algún alimento y descendemos apenas sin detenernos hasta el refugio. Jesús (Chuso) Prieto, que subió hasta la base de la Colladeta sobre sus esquís de travesía, se adelanta y pronto desaparece tras las múltiples lomas que se pierden hacia el inicio del valle.

Entre las 20:14 y las 20:45, aún con claridad, vamos llegando el resto al refugio donde nos esperan Luz y Álvaro, acompañados de Jesús, Yago y Santi.        

Dejamos transcurrir la tarde, y ya con un cielo absolutamente plagado de estrellas, nos sentamos a cenar en el interior del refugio al calor de la chimenea. Luego sin tardar demasiado nos vamos al saco a reponernos con unas cuantas horitas de sueño. Desde que partimos esta mañana desde Barabaruens, apenas hemos parado en casi 13 horas.
Por la mañana  no habrá despertadores sonando y podremos levantarnos a discreción.

 

Domingo 06/04/08 /08:15 h Esta es más o menos la hora en la que nos empezamos a desperezar. La noche ha sido tranquila, sin demasiados ronquidos y ahora toca desayunar y recomponer el equipaje. Pretendemos estar de vuelta en el valle a la hora del aperitivo.        

9:47.- Abandonamos el valle de Armeña y su refugio. Regresamos sobre nuestras propias huellas, grabadas desde la mañana anterior sobre la nieve, y a las 10:14 empezamos a dejarnos ver por el collado que domina el ibón de Armeña.

Descendemos sin apenas pausa y los primeros llegan a Barbaruens a la 11:49
Serán ya cerca de las 13:00 cuando aparece el último del grupo. Ya entonces, sin mayor dilación nos subimos en los coches y terminamos la actividad como debe ser en esas ocasiones en las que se ven los objetivos cumplidos: con una buena comida “en familia”, esta vez en el Hotel Pirineos de Castejón de Sos.

lunes, 24 de marzo de 2014

Extractos del diario de un montañero - Balaitus (3.151 m.)




ASCENSIÓN AL BALAITUS (3.151 m.)
(Vía Brecha LaTour)
                                                   28 – 29 de Mayo de 2011


A continuación describo la ascensión al pico "insignia" del macizo central de los Pirineos. El Balaitus es una montaña de características monumentales; constituye la mayor altura de la zona con sus 3.151 m.  y ganar su cumbre, compartida con nuestros vecinos franceses, exige una buena dosis de esfuerzo y de técnica en el acceso por cualquiera de sus caras.

La primera ascensión la llevé a cabo durante la primera semana de agosto de 1987 en compañía de Jesús Benítez. La ascensión descrita a continuación es más reciente, de mayo de 2011, y contó con la dificultad añadida de poner en la cumbre a nueve "culmenitas" en condiciones invernales y un posterior descenso por la misma vía de acceso debido a que el estado de la nieve desaconsejaba la ruta habitual para el regreso a través de la llamada Gran Diagonal, por la cara sur-occidental de la montaña.


27 de mayo, Viernes.- Tal y como viene siendo habitual en estas nuestras escapadas del CULMEN al Pirineo, todo empieza  un viernes por la tarde en la Avenida de América. Allí se produce el reparto del personal en coches (cuatro en total) que aportan los propios participantes y luego, de forma escalonada, uno tras otro los vehículos van echándose a la carretera repletos de culmenitas; aquella A2 siempre espesa y "atascadeira" a casi todas horas pero que no desanima en absoluto a los aventureros, ilusionados ante la perspectiva de regresar a uno de sus paraísos preferidos.

Este viernes, la caravana propia de los prolegómenos del fin de semana, se complica a causa de los chubascos tormentosos que salen al encuentro de los viajeros a lo largo de un buen trecho del camino pero, al final del día, todos los participantes terminan juntándose felizmente en Sallent de Gállego, el pueblo más representativo del valle de Tena.

Primera noche en el Hotel Balaitus. El nombre del establecimiento viene que ni pintado para la ocasión, dado que una de las actividades que se pretenden llevar a cabo el sábado 28 no es ni más ni menos que la cumbre que inspiró a su constructor y que es la más alta de toda la zona, con sus 3.151 m. de altitud. Antes de ir a dormir quedamos todos de acuerdo en la hora más conveniente para levantarse: las 5:30 de la mañana, puesto que habremos de aproximarnos antes hasta el refugio de Respumoso (ó Respomuso) añadiendo las dos horas y media de subida hasta el Circo de Piedrahita a lo que podamos después emplear en ascender a la cumbre.

28 de mayo, Sábado.- 5:30. Los despertadores suenan y al poco rato ya crujen bajo nuestros pies las vetustas escaleras de madera del rústico y acogedor hotelito. El momento apenas da de sí para echarnos algo a la boca a modo de desayuno. Todos suben de nuevo a los coches que se ponen en marcha para ir remontando la carretera que nos aproxima hasta el embalse de la Sarra, punto de acceso al sendero GR11 que nos situará a la misma puerta del refugio de Respomuso, base de operaciones de nuestra actividad.

6:30.- Partimos al fin desde el Embalse de la Sarra. Tomamos el GR11 que discurre hacia el Norte sobre la margen derecha del río Aguas Límpias. El camino se interna en un bosque de hayas, abedules y álamos blancos, mezclados con el sempiterno y característico pino negro. Cruzamos varios arroyos que desde el Oeste desaguan en el cauce principal. Proliferan por doquier las cascadas y el agua invade el sendero en numerosas ocasiones. Nada inquietante en el cielo. La perspectiva de un día soleado y las muchas horas de luz que en ésta época nos concede la Primavera, nos alegra y nos hace prever un fin de semana propicio para lograr nuestro objetivo y la oportunidad de tomar fotos espectaculares.



7:10.- A la altura del llamado Paso del’Onso (Paso del Oso) el sendero se ramifica al pié de un indicador que señala un ramal hacia el Norte, mientras que el GR11 traza una curva progresiva hacia el Este. El cartel de chapa pintada de amarillo y atornillada a una gran roca señala: PICO ARRIEL “NO LAGOS DE ARRIEL”, de forma que advierte que los famosos lagos de Arriel no están precisamente en la misma ruta de acceso a la montaña que les da nombre como suele ser habitual. En este caso, alerta a los que buscan la belleza de los susodichos lagos, para evitarles una decepción. La ruta auténtica está más adelante, a unos dos kilómetros de éste desvío.

A medida que avanzamos adquirimos altitud sobre la margen derecha del Aguas Límpias aún protegidos por la capa arbórea.

8:10.- Atrás, ha quedado el bosque. El sendero deja de estar tapizado de hojas caídas y se torna pedregoso. Los repechos se alternan con grandes rectas relativamente horizontales y después de superar una cuesta pronunciada nos asomamos al fin al mirador desde el cual se puede admirar el magnífico ibón represado de Respomuso, rodeado por multitud de cimas piramidales jaspeadas de nieve bajo un cielo azul intenso, sin una sola nube que haga dudar de que tendremos una ascensión tranquila.

8:45.- Cubrimos el último kilómetro de senda que nos separa del gran refugio, dejando a nuestra derecha la solitaria capilla que aquellos que por vez primera se acercan por aquí, confunden con el propio refugio. Este tramo bordea la orilla septentrional del ibón en dirección Este, elevándose sobre aquel para luego descender hasta la sólida construcción.

9:00.- Una vez en el refugio repetimos el mismo procedimiento por enésima vez. Alguien del grupo entra en el establecimiento, verifica la reserva y la habitación asignada para la pernocta y reparte las llaves de las taquillas. Nos apresuramos a retirar de las mochilas aquellos elementos que no nos serán necesarios para la ascensión y a guardarlos en las taquillas metálicas. Al final nos quedamos con los crampones, el piolet, el arnés… y alguna que otra cuerda ante la posibilidad de que haya de montar algún rappel.

9:40.- En marcha. Pasamos por detrás del edificio y nos aproximamos a la orilla derecha del barranco de Respomuso. Este asciende hacia el Norte formando anfiteatros que rápidamente nos hacen adquirir altitud sobre el circo. Sin apenas darnos cuenta hemos ganado muchos metros consiguiendo un completo dominio visual sobre el circo de Piedrafita con todos sus picos circundantes, y al mismo tiempo nos hemos acercado  bastante al cordal espectacular de las Crestas del Diablo, que no es sino el preludio agreste y rocoso, de la arista que entronca con el Balaitus, punto culminante del macizo.

La arista forma lo que se denomina en los mapas la “Vuelta Barrada”, una herradura bastante pronunciada cuyos perfiles septentrional y oriental definen la frontera natural entre Francia y España.

10:25.- Caminamos por un alto sendero que traza su línea paralelamente a la hoja interior de la “Vuelta Barrada”. Tras un breve descanso reanudamos la marcha y a las 10:35 pisamos el primer nevero. La Cresta del Diablo queda ahora a nuestra derecha justo cuando alcanzamos una altitud equivalente a la del pico Peñalara es decir, un poco por encima de los 2.400 m.

11:00.- Nos reunimos todos en el último dominio de tierra firme del recorrido antes del ataque a la cumbre. A partir de aquí los grandes neveros que sirven de base al macizo se hacen los amos del terreno. Una vez reanudamos la marcha, apreciamos a nuestra derecha, sumido en lo más profundo de la Vuelta Barrada, el ibón del mismo nombre. Aún congelado, apenas se adivinan sus contornos delimitados por una leve línea verdosa. Los neveros se van sucediendo hasta que al fin alcanzamos el gran anfiteatro que se rinde ante el primero y más difícil obstáculo que habremos de superar hoy: la Brecha La Tour, que se alcanza tras superar un corredor estrecho y casi vertical colgado entre dos torreones de roca: a la izquierda el pico Anónimo, de 3.022 m. y a la derecha el espolón que constituye el extremo meridional de la arista de Castillerou, nexo de unión con la cumbre del Balaitus.
     
La brecha LaTour es, como ya se ha dicho, un couloir de nieve estrecho y vertical de unos cien metros de largo, estrangulado en su mitad por un conglomerado de bloques de roca. La observación del progreso de una cordada que nos precede a lo largo del mismo, nos da una idea de la magnitud de la ascensión que nos espera en pocos minutos.

11:50.- Hacemos un alto y nos reagrupamos en un islote de terreno, el último antes de atacar la pala de nieve que se une más arriba a la base del corredor.

13:00.- De forma ordenada se salva el estrangulamiento de roca que bloquea el paso a mitad del recorrido. Hemos de pasar uno a uno ya que es frecuente la caída de piedras; en más de una ocasión hemos de protegernos echándonos a un lado para evitar que algún proyectil que baja rebotando entre roca y nieve nos alcance. Hacia el lado derecho de la canal, la pared del espolón de roca está equipada con una serie de barras de hierro y una cuerda fija azul que aparece y desaparece entre la nieve. Hemos rebasado el bloque empotrado y lo que nos espera es una pala de nieve que alcanza al menos los 75º de inclinación que es superada sin dificultad gracias a que la nieve mantiene una consistencia aceptable.

13:20.- Nos reunimos todos en la brecha. El espacio es reducido y nos apiñamos procurando no perder pié sobre la estrecha hoja de nieve y caer hacia una u otra vertiente en un vuelo de más de doscientos metros.

Se montan cuerdas fijas para alcanzar la cima del espolón que flanquea la brecha hacia el Norte, nos quitamos los crampones para progresar más cómodamente por la roca y más o menos a las 13:55 ya hemos pasado todos por la cumbre. Ahora toca volver a calzar crampones y descender hasta el inmenso nevero que recorre la ladera occidental de la vertiente de Arriel, en travesía hasta la misma cumbre del Balaitus.

14:15.- Cumbre. Salvada la última loma de nieve nos reunimos en torno a los dos vértices geodésicos superpuestos que marcan la cota más alta de la zona; El típico mojón de cemento armado, característico de los geógrafos españoles, y el “cuatrípode” metálico que aquí colocaron los franceses, no olvidemos que el Balaitus es una cumbre compartida por estar en la línea de frontera entre los dos países vecinos. Una vez más repetimos el rito de siempre: felicitaciones, abrazos y palmadas, pero siempre con moderación ya que aún queda el descenso y una cumbre nunca se da por vencida hasta que estás de regreso en el valle o en el refugio, sano y salvo. Luego vienen las fotos, las panorámicas, las miradas hacia el fondo de la hoya donde contrasta la superficie azul de los lagos de Arriel. La observación de la colección de grandes cumbres que se rinden a nuestras plantas. La inmensa mole del Midi d’Ossau, solitaria e imponente sobre  el oleaje montañoso que la sustenta.


Luego, como no, aprovechamos para tomar un bocado y deliberar sobre la ruta de regreso. Coincidimos en la cumbre con un grupo de valencianos e intercambiamos impresiones. El descenso por la vía normal, conocida como la Gran Diagonal, está seriamente desaconsejado a causa del mal estado de la mucha nieve acumulada en la vertiente occidental, así que todos optan por regresar por donde han venido. Como consideramos que no es conveniente perder el tiempo haciendo comprobaciones ni tentar a la suerte, decidimos hacer lo propio. Para ello habremos de montar al menos 5 rappeles porque solo hemos subido dos cuerdas de 30 metros. Ello nos llevará un tiempo considerable ya que 9 personas son multitud a la hora de hacer cola para bajar una a una por la cuerda.


15:00.- Descendemos hacia la brecha. El Vignemale observa nuestra progresión en la distancia mientras abandonamos el domo nevado de nuestra montaña de hoy. Somos actores diminutos interpretando sobre un escenario inmenso de decorados fantásticos. Realizamos, dirigimos y protagonizamos nuestra propia película, sin dobles ni especialistas. Experimentamos de nuevo la misma sensación de libertad que nos mantiene adictos a esta locura maravillosa que es la Montaña.   
             
16:00.- Siendo un grupo grande implicado en un descenso tan laborioso, se nos presenta el problema añadido del espacio reducido en el que tenemos que operar. Las reuniones suponen un reto a la coordinación, punto esencial ya que los que esperan turno han de repartirse en pequeños rellanos a diferentes alturas sobre los puntos de anclaje.  El segundo rappel requiere de todo nuestro ingenio ya que tras el descenso del primero, directamente desde la roca al corredor de nieve, la cuerda queda bastante alejada del alcance de los que estamos en la brecha. Tras alcanzarla con la punta de un bastón telescópico conseguimos atraerla hasta la brecha y una vez en nuestro poder nos aseguramos su control atándole unas cintas para poder acercarla cada vez que alguien termina de descender por ella.

Uno tras otro, vamos montando los rappeles. Una vez en el corredor de nieve y habiendo superado el estrangulamiento de roca de la mitad, algunos optan por descender a base de crampones y piolet. Otros nos quedamos vigilando la progresión de los menos experimentados que por seguridad siguen utilizando la cuerda. Cuando ya no se pueden montar más rappeles porque estamos el la base del espolón, aún queda una buena extensión de pala nevada de notable inclinación.
  

Son nada menos que las 20:30 cuando los últimos  del grupo son recibidos por el resto de compañeros con aplausos y abrazos en la terraza del refugio. ¡Ahora sí es el momento de celebrar la cumbre!  
Nos apresuramos a cambiarnos de calzado y guardamos el equipo en las taquillas. Después de la cena ya habrá oportunidad de darse una buena ducha. Son las 20:50 cuando al fin nos sentamos a la mesa. Después de la cena subimos a la habitación que tenemos asignada y vamos tomando turnos para meternos debajo de la ducha.



Esta noche descansamos mejor tras la intensa actividad. Además mañana no hay que madrugar. El desayuno será a las 8:30.

29 de mayo, Domingo.- 8:30.- Desayuno típico de refugio concurrido es decir, bastante “normalito”. Rehacemos mochilas y nos vamos hacia Sallent no sin antes hacernos la foto de grupo en las inmediaciones del refugio.
9:30.- Descenso delicioso por el GR11 a través de los bosques del barranco de Aguas Limpias, donde la primavera parece haber estallado en un festival de luz y color.
 
12:00.- Llegamos al embalse de La Sarra. Fin de la actividad y regreso a Madrid.

Calificación técnica: AD. Ascensión técnica, cuya relativa dificultad se incrementa por el hecho de tener que descender por la misma ruta de acceso. Uso imprescindible de la cuerda, crampones y piolet. Pendientes de nieve de hasta 75º.
Condiciones atmosféricas: tiempo excelente con temperaturas suaves y viento en calma.
Desnivel: La Sarra – Respomuso 770 m.
Respomuso – Balaitus  951 m.   Total sábado 28.05.11: 1.721 m. (ascenso)     
                                                                                                          

sábado, 22 de marzo de 2014

Extractos del diario de un Montañero - Ascensión al Perdiguero (3.221 m.)

Quiero estrenar este blog con la descripción de las
dos rutas más conocidas a la cumbre del pico Perdiguero, uno de los gigantes de la comarca pirenáica de la Ribagorza. Esta cumbre de 3.221 m. es la tercera en importancia (después de Aneto y Posets) entre aquellas que pueden alcanzarse desde la zona de influencia del Valle de Benasque. Dichas rutas se toman desde dos valles bien diferenciados, ambos con caudal fluvial tributario al río Ésera, corriente principal que surca, de NE a SO, todo el Valle de Benasque.  La primera parte desde el Valle de Estós y la segunda desde el barranco de Literola.



Desde Estós



Ascensión desde el refugio de Estós 1.890 m.  
Fecha:27de mayo de 1994 (viernes)
Desnivel 1331 m.
Tiempo total ascenso: 5h.45’
Permanencia en cumbre: 15’
Tiempo total descenso: 4h.40’ (parada de 1h. incluída)
Climatología: Despejado, vientos flojos y frío intenso.
Clasificación técnica: En Invierno y principios de Primavera es una ascensión con carácter propio de auténtica “Alta Montaña” (imprescindibles nociones de técnica invernal y uso de crampones y piolet)
Cartografía recomendada: Ed. Alpina, hoja 1106 (Posets- Perdiguero)  


Tiempo Parcial (00’) Tiempo Acumulado (00:00’) 1.890m. Desde el refugio se toma el sendero GR11 con dirección a la entrada del Valle de Estós (es decir, el camino de regreso hacia la Cabaña del Turmo y Campamento de San Jaime) hasta encontrarnos con un indicador que señala “hacia Molseret”. El sentido común y las guías existentes nos obligarían a descender hasta la palanca del Turmo y una vez allí volver a salvar penosamente un desnivel de casi 1500 m. En nuestro caso hacemos caso a la experiencia del guarda del refugio y  sin perder altura nos separamos del GR11 dejándolo a nuestra derecha y en pocos minutos entramos en una vaguada herbosa. A los pocos metros de entrar en la vaguada nos vemos obligados a cruzar un arroyo; el problema se resuelve sin mayor complicación.

TP (20’) TA (00:20) 1.800m. Pasamos ante la cascada de Molseret (a nuestra izquierda) y vadeamos el torrente. Salimos a un espacio abierto y nos internamos en un espeso bosque de abedul al tiempo que el sendero asciende en fuerte pendiente hacia el N., orientándonos hacia la base de la Tuca Gargallosa, gendarme rocoso anejo a la cara sur del Perdiguero. En nuestra progresión aún salvamos dos cauces más pertenecientes al sistema del Turmo.

Conforme avanzamos, las cumbres del macizo del Posets a nuestra espalda empiezan a verse bañadas por el incipiente Sol primaveral. Ni una sola nube a la vista.

Continuamos con rumbo N. aproximándonos a un hombro montañoso siempre cubierto por verdes pastos.


TP (01h.40’) TA (02:00) 2.200m. Doblamos por encima del hombro montañoso tras remontar a lo largo de un barranco seco y profusamente sembrado de rocas. Hacia el fondo del valle hemos divisado las construcciones de la “Casa Cuartel” (así denominada en los mapas) casi a 500 metros por debajo de nuestros pies. Tras bordear a cierta distancia la base de la pared oriental de la Tuca Gargallosa  nos encontramos con los primeros neveros importantes, todavía alternados con canchal, hasta que poco a poco alcanzamos la base occidental del Perdigueret. Hacia el NW, la empinada pala de nieve que se abre ante nuestros ojos nos anuncia que estamos en el último repecho hacia el Collado Ubago. Tras comprobar que tras la helada de esta noche la nieve aún mantiene una considerable consistencia, optamos por calzarnos los crampones  lo que nos permite progresar con mucha más seguridad
El Collado Ubago

TP (01h.35’) TA (03:35) 2.750m. Alcanzamos el Collado Ubago y la vista nos sobrecoge: hacia el N. todo el Pirineo francés  parece multiplicarse en cientos de espejos; cientos de cumbres, agujas y crestas que se van difuminando en la distancia nevada al tiempo que devuelven destellos cristalinos al sol que las baña. La masa blanca de los picos de Cabrioules, todos superando los 3.000 m., parecen entroncar con la ya cercana arista del Perdiguero.

TP (30’) TA (04:05) 3.000m. Nos movemos cercanos a la arista, a veces haciendo equilibrios sobre los movedizos bloques del canchal a veces vadeando neveros cada vez menos consistentes. Por suerte el itinerario está señalizado por algún que otro hito y finalmente ya progresamos por el lomo nevado de este gigante pirenáico.
A partir de ahora nuestro caminar se hace trabajoso al tener que superar fuertes pendientes nevadas las cuales nos parecen todas candidatas a situarnos en la cumbre definitiva pero, una vez remontadas, nos vemos descendiendo hacia un nuevo collado para, una vez abajo, volver a lanzarnos hacia otro pingorote más alto. Así de esta forma, la Montaña no se contenta tan solo con hacernos subir y bajar con nuestros fatigados huesos a cuestas, sino que además parece que quiera conseguir  el mismo efecto sobre nuestro ánimo. En un par de ocasiones  hemos hecho funambulismo sobre unos tramos de arista con “patios” de más de 400m. a ambos lados, sobre todo, a la derecha (hacia el N.) la montaña se precipita prácticamente en picado.

TP (1h.40’) TA (05:40) 3.221m. Tras remontar al menos tres “falsas cimas” hacemos cumbre. Si aquí arriba existe hito cimero ó vértice geodésico alguno, este se encuentra totalmente sepultado por la nieve que forma un “domo” perfecto y uniforme. Al fín podemos contemplar la imponente panorámica del Pirineo más espectacular, se ven los circos del Posets y Batisielles, este último presidido por la rocosa y ancha silueta del pico Escorvets y las agudas puntas de Perramó e Ixeia y el primero dominado por la segunda montaña de todo el Pirineo: el Posets, que con sus 3.375 m. despunta ampliamente sobre cualquier otro tresmil cercano.

Hacia Francia, los circos de Arlaud y Gourgs Blancs, y los picos de Gias y Clarabide nos recuerdan que también poseen entidad suficiente para tentarnos a coronar sus cimas.



En la cumbre con el Posets al fondo

Tomamos las fotos de rigor y tras 15 minutos  de permanencia en cumbre (el frío es intenso a pesar de lo soleado del día) descendemos por la misma ruta de ascenso extremando las precauciones y evitando en lo posible los pasos más comprometidos.



                                                                Desde Literola


Ascensión desde la Palanca de Literola 1.620 m. (Comarcal 139 – km.106)
Fecha: 9 de julio de 2005 (sábado)
Desnivel 1601 m.
Tiempo total ascenso: 4h.
Permanencia en cumbre: 35’
Tiempo total descenso: 3h.40’
Climatología: nubosidad variable, vientos flojos y temp. Máx:16ºC; Mín: 8ºC
Clasificación técnica: Ascensión “potente” sin dificultades técnicas en esta época del año (en invierno y primavera se convierte en una “movida” netamente alpina que requiere el uso de crampones y piolet)
Cartografía recomendada: A falta de otra cosa… Ed. Alpina, hojas 1106 (Posets- Perdiguero) y 1107 (Maladeta-Aneto)




El barranco de Literola visto desde la carretera que sube a los Baños de Benasque

El punto de partida de esta ascensión es el Puente (ó Palanca) de Literola 1.620 m. (Comarcal 139 – km.106.) Hay dos accesos válidos desde el extremo derecho del puente: Uno toma una ruta empinada justo donde acaba el puente (carretera arriba)  marcado con pintura roja sobre las rocas, en fuerte pendiente durante los cinco primeros minutos para entroncar con el sendero principal, ya en el bosque. El segundo se toma a la izquierda, carretera arriba,  a cincuenta metros una vez abandonado el puente (ambos accesos convergen en el mismo punto más arriba) adquiere mayor definición despejándose tras quince minutos de marcha.
                                                     Desde el Valle de Literola hacia el Sur

Ambas opciones nos conducen hacia el interior de un bosque donde la senda
El camino bordea por la derecha un promontorio herboso conocido como “Turonet del Amorriador” y mantiene cierta altura sobre la orilla izquierda del barranco de Literola.
(60’)  Poco a poco se gana altitud hasta mantenernos alrededor de los 1800 m. pasando por la cabaña del Forcallo, a unos 60 metros por debajo de la línea del sendero, el cual gira hacia el N para ganar 200 m. y termina enfilando al W donde se alza un contrafuerte con magnífica cascada.
Salvando el último obstáculo antes de llegar a la Laguna Inferior de Literola

(15’) 2300m.: Dejamos a la izquierda una pequeña lagunilla encastrada en la roca; luego se bordea por la izquierda un nevero para ganar 200 m. más y la ruta se encajona en una pequeña vaguada herbosa que se traza pegada a la base meridional del pico de Remuñe. Un par de cientos de metros más adelante la vaguada alcanza su punto más alto para descender inmediatamente hasta situarnos a 2500m.de altitud, en la orilla de la Laguna inferior de Literola.



                                                                                                 Laguna Inferior de Literola

(30’) 2510 m. Bordeamos la laguna por la derecha cruzando un nevero y entramos en el circo inferior de Literola, bajo la imponente cara E. del Perdigueret.

Después cruzamos hacia la izquierda por el borde superior de la laguna y encontramos los hitos que remontan al W. sobre el circo. Tras salvar una serie de canchales, la senda, ya tan solo indicada por hitos, se interna en sucesivas franjas herbosas que ganan altura rápidamente.

(40’) 2750 m.: Llegamos al Collado Ubago: divisoria natural entre los valles de Estós y Literola. A partir de éste momento empieza la verdadera ascensión al Perdiguero. Siguiendo los hitos nos aproximamos al primer promontorio que nos situaría en la arista del Pico, pero en vez de acometer la subida directamente, la ruta tiende a situarnos en la base de su cara Norte.
 Con todas las precauciones nos mezclamos con el ingente canchal cuyo punto culminante (la arista del Perdiguero) permanece oculto por la movediza masa nubosa.



(60’) 3155 m.: alcanzamos la cresta Una tras otra, las antecumbres (3 relevantes en total) se suceden mediando entre ellas una arista relativamente cómoda con escasos pasos comprometidos  que se pueden evitar en su mayoría (atención en caso de niebla)



La arista se presenta en diferentes formas.- unas veces, afilada y vertiginosa, otras suave y compuesta por cascajo menudo. De uno u otro modo, las vistas que a uno y otro lado se nos presentan son francamente espectaculares: Hacia el S. se extiende el Valle de Estós reverdeciendo bajo los tímidos rayos del sol, y la cubeta que soporta los lagos de Batisielles aparece colgada de la vertiente oriental del Valle, perfectamente definidos sus dos vestigios glaciares: Perramó, a la izquierda de la aguja que le da nombre, y Batisielles superior a la derecha.
                                             

 El ibón superior de Literola desde la arista


Hacia el N. los contornos rojizos de los picos de Cabrioules (limítrofe con Francia) y Literola forman circo para albergar el bellísimo Ibón Superior de Literola, de un azul intenso aún veteado de témpanos helados. Todo ello adornado por eternos neveros colgados, de un blanco inmaculado.



Rebasando el Hito del Perdiguero ( 3.176 m.) (obsérvese al fondo la señal que lo identifica)

(35’) 3221 m.: Tras superar la antecumbre definitiva, la llamada Hito del Perdiguero (3176 m.), nos enfrentamos al último repecho alcanzando la cumbre sin complicaciones.



El hito cimero de la cumbre (3.221 m.)


Desde la cumbre (con tiempo claro) y hacia el Oeste, se puede disfrutar de la visión más impresionante del macizo del Posets en su vertiente de Estós. Así como una panorámica inmejorable de los picos franceses: Cabrioules, Gias , Clarabide y Gourgs Blancs (hacia el N.)

Tras poco más de media hora en cumbre iniciamos el regreso por la misma ruta de ascenso.